martes, 13 de diciembre de 2016

[I] La cuestión islámica: origen y gestación en Europa.


    Cuando hablamos de "cuestión islámica" pueden surgir multitud de dudas, bien sean relacionadas con su definición o bien con las diferentes formas de abordarla. Para evitar posibles confusiones voy a definir lo que es la cuestión islámica según la perspectiva de este blog, así como a realizar un recorrido ameno por su historia y las particularidades que hacen de esta realidad una de las más importantes y peligrosas para la supervivencia de las naciones europeas.

    El término "cuestión islámica" abarca todo el proceso de asentamiento y sustitución demográfica llevado a cabo por sociedades islámicas, desde la llegada de musulmanes hasta la creación de sociedades paralelas, lo cual puede desembocar en la sustitución absoluta de los pueblos europeos y la desaparición de las culturas nacionales. Nació a partir de los ataques a las torres gemelas el 11 de septiembre del 2001 y comienza su uso en España en 2004 tras los atentados de Atocha, popularizándose en varios sectores antisistema a raíz de la mal llamada "crisis de los refugiados", que veremos más adelante.

   Para entender el origen de este término hay que retroceder hasta el siglo VII después de Cristo, específicamente hasta el 611 d. C., fecha del nacimiento del islam. La religión islámica comenzó su expansión hacia el norte y el oeste, conquistando territorios entonces mayoritariamente cristianos y masacrando a todos los ciudadanos y aldeanos que no aceptasen la media luna. Se llevaron a cabo, además, numerosos ataques a ciudades portuarias y costeras del litoral mediterráneo y la invasión del Reino Visigodo en el 711 d. C. Posteriormente un tercio del Imperio Bizantino fue invadido por las tropas árabes, lo que poco tiempo después desencadenaría la Primera Cruzada, la cual culminaría con la toma de Jerusalén en 1099 d.C.

    Más tarde sería el Imperio Otomano quien seguiría la obra emprendida por el Imperio Árabe, hostigando igualmente a los pueblos del litoral mediterráneo (siendo muy conocidos y temidos los piratas turcos en la costa española), invadiendo los Balcanes y llegando a las puertas de Viena. La ocupación de los Balcanes y de Grecia acabaría completamente a principios del siglo XX con la Primera Guerra Mundial.

  La agresión islámica continuó por medio de revueltas y ataques esporádicos organizados por musulmanes que se han perpetuado hasta nuestros días. Dos de estos ataques son considerados los atentados yihadistas más graves ocurridos en las últimas décadas en Europa: el atentado del Vuelo 103 de Pan Am (atentado de Lockerbie, 21 de diciembre de 1988) con casi trescientos fallecidos y el atentado de Atocha del 11 de marzo de 2004, con ciento noventa y una víctimas y más de dos mil heridos. No obstante, el primer atentado islamista ocurrido en España fue el atentado del restaurante "El Descanso", el 12 de abril de 1984, con dieciocho víctimas mortales.

  Con la llegada masiva primero de inmigrantes y luego de los mal llamados "refugiados" los ataques yihadistas han vuelto a cobrar fuerza y el número de violaciones perpetradas por musulmanes ha aumentado drásticamente. Acompañando a esta ya conocida como invasión silenciosa se ha llevado a cabo en varias ciudades suecas y alemanas como Estocolmo, Colonia, Múnich, Stuttgart y Berlín lo que los musulmanes llaman "taharrush gamea", lo cual consiste en rodear a una mujer y violarla en grupo repetidas veces mientras otros musulmanes evitan que la mujer pida auxilio.

    La llegada masiva de islamistas ha significado, además, la radicalización paulatina de la juventud musulmana ya asentada en Europa. A través de las redes sociales, especialmente Twitter, los jóvenes musulmanes comparten no sólo información acerca del Corán y de las abominables doctrinas islámicas, sino también propaganda yihadista.

   Los medios de comunicación y la élite política han contribuido a esta situación mediante la difusión de mentiras respecto a personajes como Bashar al-Assad y su lucha antiterrorista, limpiando la imagen del islam, silenciando buena parte de las agresiones islámicas, etc. Asimismo los medios y la élite política han promovido leyes para evitar la "islamofobia", facilitando así la propagación de información yihadista y acallando con el término "islamófobo" a toda aquella persona que defienda posturas contrarias a la islamización.

    Éste es uno de los muchos perfiles filoterroristas y radicales de la red:


   Esta chica vive en Madrid, y es muy conocida en las redes sociales por sus comentarios violentos, sus posturas proterroristas, las diversas citas en árabe del Corán que sube, su firme posición a favor de la llegada de refugiados, la difusión de mentiras acerca de la lucha antiterrorista, etc., además de seguir a varias cuentas de políticos de Arabia Saudí o de imanes famosos por sus comentarios yihadistas. Como podéis ver, dice no ser terrorista, pese a promover abiertamente la violencia contra quien critique su religión.

    Como esta chica hay cientos de perfiles en Twitter y Facebook que se apoyan y se defienden entre sí, conformando una red que facilita la radicalización de la población musulmana. No obstante, las redes radicales y de captación de yihadistas no están sólo en internet, sino mucho más cerca de lo que pensamos. De estas redes y del silencio mediático hablaré en la próxima entrada.

     Saludos.


lunes, 12 de diciembre de 2016

ABANDONO DEL BLOG

    
     Buenos días, lectores.

    La razón por la que el blog ha experimentado un abandono tan prolongado se debe a dos motivos. El primero de ellos es que este blog nació para analizar y exponer los errores del sistema educativo, así como las labores propagandísticas que se llevan a cabo sobre los estudiantes, y creo que todo lo que pretendía criticar ya ha sido criticado. El segundo es que he sido expulsado del centro en el que cursaba segundo de bachillerato, en Málaga, por ciertos problemas con una profesora, por lo cual no he hallado razón para continuar un blog sobre educación una vez expulsado.

  Las salidas que me he estado planteando han sido, por una parte, abandonar definitivamente este blog, pero no a sus lectores, respondiendo a los comentarios que puedan surgir y permaneciendo activo para aquél que desee contactarme. Por otro lado, también medité la posibilidad de darle a este blog una temática distinta, abordando temas que no estén directamente relacionados con la educación, tales como la inmigración, las élites internacionales, el sistema político, entre otros. Sin embargo, también he de encontrar la motivación que tuve cuando comencé este proyecto, que se ha ido alejando de mí conforme me veía sin temas que tratar.

    Más allá de la decisión que tome, deseo dejar un mensaje que, quizá, sea el último:

   La vida de un hombre la construye él, pero el camino de la voluntad es duro. No nacemos predestinados; no hemos de obedecer aquéllo que no sea lo justo y lo correcto, ni tampoco podemos dejarnos llevar por el miedo y la soledad que quienes nos oponemos a esta sociedad moribunda sentimos en muchas ocasiones. Quienes nos intentan convencer de lo contrario son, precisamente, quienes se benefician de nuestra obediencia ciega. Recordad que la iniquidad, la mediocridad y la injusticia tiránica no marchitan, pues ya están pútridas, sino que han de ser combatidas y derrotadas con la palabra y la acción. 

  No nos quedemos sentados en la grada de los cobardes, viendo cómo este espectáculo abominable se lleva a cabo. Hallemos en nosotros, en nuestro pasado y en el futuro que anhelamos y que lograremos construir la fuerza y el coraje necesarios para vencer esta guerra contra todo lo malo y putrefacto que carcome las raíces de lo que somos. Muchos prefieren mirar para otro lado; otros se conforman con hablar, sin mover un sólo dedo por lo que defienden; pero sabed que son los valientes quienes inician el camino hacia la victoria, quienes son recordados como héroes. 

   Si de verdad deseáis algo, abandonad lo que os impida lograrlo y volcad vuestra vida en ello, sin amedrentaros por el miedo al fracaso o a las represalias, y manteniendo vuestros ideales y la razón de vuestra lucha por encima de cualquier adversidad. En el coraje y la perseverancia nos aguarda la gloria.


lunes, 2 de mayo de 2016

#16: ¿Qué errores tiene el sistema educativo español? (1)


    En nuestro sistema educativo, además de premiarse la mediocridad y promoverse una falsa justicia por medio de normas estúpidas, se ve potenciado un comportamiento específico: el del estudiante superviviente.

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    Soy de esa clase de personas a las que les gusta observar y reflexionar sobre lo que ven, y esto me ha llevado a darme cuenta de muchas cosas. Una de ellas es que en las aulas andaluzas hay un comportamiento tipo en la inmensa mayoría de alumnos, y es el del estudiante superviviente. Esta actitud es la propia de quienes no ven a sus compañeros como un refuerzo en sus estudios, sino como un enemigo, como alguien contra quien competir. No es necesario que me explaye mucho para ver las consecuencias de esto; sólo hay que mirar las puntuaciones españolas en los estudios internacionales.

    ¿Cómo debería ser la educación entonces? Las aulas deberían estar divididas en tres partes; por individuo, por grupo y por aula. La primera división correspondería a la actitud individual del alumno en clase y en el centro, y se valoraría su trabajo individual y su comportamiento. La segunda división sería en grupos; los alumnos serían agrupados según la voluntad del profesor en grupos de, aproximadamente, cinco o seis personas, y se valorarían los resultados grupales (no el trabajo, dado que éste sería individual). La tercera división sería entre aulas; según el resultado de las cuales se premiaría a la mejor puntuada con, por ejemplo, más oportunidades para realizar actividades extraescolares.

    Este sistema potenciaría dos aspectos muy importantes para el desarrollo laboral de los alumnos: el concepto grupal menor y el grupal mayor. El concepto grupal menor es la relación individuo-grupo, y el grupal mayor es la relación grupo-aula. De este modo, para que el alumno saque altas notas tiene que aprender a trabajar en grupo, y para que la clase destaque todos los grupos deben trabajar lo mejor que puedan, apoyándose unos en otros.

viernes, 18 de marzo de 2016

#15: El feminismo; la gran mentira.


    El feminismo... Ya he hablado de él alguna vez, ¿verdad? Pues bien; aún no he acabado.

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    El feminismo se puede entender de dos formas: creyendo su mentira o aceptando la evidencia, y la evidencia nos dice que ese cuento de igualdad y respeto es inexistente. No, el feminismo no busca la igualdad. Quizá esto le choque a mucha gente, y es comprensible conociendo el lavado de cerebro al que nos someten desde pequeños, pero es la verdad. ¿Por qué digo esto?, porque la evidencia de que el feminismo no se preocupa por el varón es clara y no da lugar a dudas por mucho que repitan que el feminismo es la igualdad entre ambos sexos—.

    El feminismo, en realidad, presenta la cara más sucia y rastrera de la doble moral; proclaman ser y defender algo que, si nos fijamos bien, no defienden en absoluto. Una de estas cosas es la igualdad. Las feministas —y lo digo en femenino porque ser hombre y feminista es un suicidio, y no creo que haya tantos estúpidos como a veces pienso— dicen buscar la igualdad entre ambos sexos, ¿verdad?, es algo que todos hemos oído, pero luego buscan excusas para justificar los injustos privilegios de los que gozan muchas mujeres en nuestro país. Estos privilegios ocupan un espectro realmente amplio, desde algo tan insignificante como cederle el asiento a una mujer embarazada —espero que nadie encuentre mal este gesto, pues es mera caballerosidad— hasta una de las mayores injusticias que ha firmado nuestro incompetente gobierno: la ley de violencia de género.

    Sí, esta ley es una injusticia, pero no quiero hablar de ella aquí, ya que este blog es únicamente sobre el sistema educativo. Sólo diré que esta ley obvia el principio legal de que toda persona es inocente hasta que se demuestre los contrario. ¿Por qué?, porque esta ley establece que si el acusado es un varón cercano a la demandante (un marido, un novio, un exnovio...), éste debe demostrar su inocencia. Increíble, humillante y vergonzoso. No obstante, sí voy a hablar del motivo de esta entrada.

    Hoy ha sido uno de esos días en los que, desgraciadamente, tengo filosofía. Digo esto no porque me desagrade la asignatura, sino por lo singular que es la profesora. Tanto ayer como hoy nos ha hablado de la desigualdad de género, de la brecha salarial, del machismo, etcétera; vamos, de todas esas estúpidas razones que suelen aportar las feministas para respaldar falsamente su discurso de odio. Muchos pensaréis que es muy fuerte calificar esos problemas de estupideces, y no os lo discuto, pero tampoco voy a negar que las injusticias y las mentiras con las que se alimenta el discurso feminista son aún más fuertes. La desigualdad de género es inexistente —¿alguien podría decirme qué es la desigualdad de género?, porque nadie ha sido capaz de hacerlo todavía—, la brecha salarial no existe y el machismo no se puede achacar a toda una sociedad, y menos ahora.

    Mientras la profesora soltaba su discursito, yo mantuve la mano en alto, esperando a que ella me diese el turno de palabra, pero no lo hizo; en cambio, no puso ningún impedimento a una chica de mi curso que únicamente participaba mediante interrumpir y seguir interrumpiendo. Al parecer, yo fui el único que levantaba la mano para hablar, y también fui el único al que silenciaron. Además, cuando intentaba hablar la misma profesora me interrumpía (todo esto ocurrió el jueves). Hoy, en contraposición con lo ocurrido ese día, ni siquiera me he molestado en levantar la mano —sólo lo he hecho una vez, y, ¿sabéis qué?, también me ha ignorado—; he hablado directamente y sin tapujos: ¿por qué nadie le echa cuenta a los problemas que tienen los hombres y a las desigualdades a las que se enfrentan a diario miles de ellos?, recordemos que casi el cien por cien de las muertes laborales son de hombres, así como el porcentaje de trabajadores en minas, cloacas y servicios de limpieza nocturnos. Cuando he intentado expresar esta realidad, la susodicha profesora me mandó a callar inmediatamente después de desmoronar su mayor defensa: el tan conocido porcentaje del 0,006% de denuncias falsas. Echarlo abajo es tan sencillo como desvelar que para que una denuncia sea considerada falsa se debe interponer una denuncia por dicho delito; es decir, que si tu esposa te denuncia falsamente por malos tratos y tienes la suerte de ganar el juicio —recordemos que es el hombre quien ha de demostrar su inocencia—, debes denunciarla por haber hecho una denuncia falsa, y esto, como todos sabemos, no entra en las prioridades de un hombre que ha estado a escasas palabras de perder absolutamente todo.

    Tras informar de por qué hay tan pocas denuncias calificadas de falsas, la profesora me mandó a callar de mala manera, diciendo que, simplemente, no me dejaba hablar, por lo que me salí del aula, ya que ser silenciado no es uno de mis hobbies. A todo esto añado que, dado que no soy estúpido, me quedé con varias fotocopias que repartió la profesora para que vosotros mismos juzguéis si la educación pública y el feminismo realmente luchan por la igualdad o sólo por la igualdad para las mujeres. Asimismo, voy a publicar un texto que os hará pensar sobre esto. Disfrutad ambas cosas.





viernes, 26 de febrero de 2016

#14: Regionalismo frente a nacionalismo.


    Esta semana se han hecho actos en muchos centros andaluces conmemorando la proclamación de la autonomía andaluza. Los alumnos los han recibido con los brazos abiertos; no obstante, tengo algo que decir.

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    Vergüenza, quizá ésa es la mejor palabra para definir lo que siento. Vergüenza por vivir en un país en el que se pisotea su bandera, se pita su himno, se humilla su historia y se mancilla su nombre. Vergüenza por verme obligado a acudir a centros de enseñanza pública donde lo único que se enseña realmente es a ser todos igual de mediocres, patéticos e ignorantes. 

    Esta educación pública no sólo nos adoctrina para simpatizar con la izquierda y para acoger con agrado las políticas multiculturalistas y antiblancas que nos impone el sistema, sino que, además, nos enseña a odiar nuestra patria. En este día autonómico han llenado el centro con banderas andaluzas, con citas de Blas Infante, con biografías de andaluces importantes y con murales, han cantado el himno en el patio, han leído un manifiesto andalucista que pedía "la libertad de los andaluces" y han puesto a grupos de niñas a bailar.

    Ahora pregunto: ¿qué se hizo el Día de la Hispanidad? Nada, no se hizo nada; los pasillos seguían inundados de propaganda multirracial, de murales pacifistas, de banderas extranjeras, de consignas pacifistas y, sobre todo, de la misma ignorancia y mediocridad de siempre. Realmente, ya estoy acostumbrado, pero no puedo evitar sentir repulsión por un sistema educativo que cría ovejas en lugar de construir personas. 







jueves, 25 de febrero de 2016

[I] Humanismo del siglo XXI: Espíritu numantino.


    El régimen democrático imperante en el siglo que nos toca vivir supone, de manera implícita y total, el germen de la decadencia y la desvinculación del hombre de sus virtudes naturales. Los años vienen y van, se sepultan uno tras otro bajo una gruesa capa de ignorancia que aumenta con el trascurso de los mismos; nada huye de este alud asolador que arrasa y mutila la tendencia innata del hombre a la aristocracia, a la división en función de las capacidades y facultades humanas, a la búsqueda del bien común sobre el propio y a la elevación de la figura virtuosa que caracteriza a las más altas sociedades que han conocido las páginas de la Historia.

    Las virtudes casi divinas que corresponden a la evolución de nuestra especie han sido cercenadas de la mentalidad del hombre y de la mujer; la división, rasgo inequívoco de la inquebrantable ley de la Naturaleza, ha sucumbido a la mezcla entre clases, estamentos, sangre y valores, acabando por ser un crimen en lugar de un bien necesario, y del mismo modo ha ocurrido con la búsqueda de la gloria frente al hedonismo conformista. El materialismo, el vicio primigenio concerniente a las personas del tercer estamento¹, ha hundido sus raíces en la moral  si acaso puede llamarse así  del colectivo occidental, ahogando la naturaleza de cada individuo y arrancándole de cuajo su coraje, su vitalidad y su fuerza.

    Actualmente, este pensamiento antisocial intoxica el ocio de las gentes europeas desde su estadío más primitivo y común hasta el más elevado, librándose, únicamente, aquellas formas más alejadas de la raíz moderna de la degeneración social, de la busca de la felicidad efímera: la reflexión. Cuando la razón interviene en esta incansable lucha entre dos fuerzas — las concernientes a la Naturaleza y aquellas de la Artificialidad —, queda expuesta la transvaloración² que durante años lleva sucediendo en nuestra sociedad, y es dicha transvaloración la semilla que brotará como una necesaria revolución ética³. Esta teoría de la revolución ética — la cual originará un nuevo orden social encabezado por el primer estamento que instaurará, asimismo, un gobierno guiado por un férreo código ético — consta de tres fases necesarias:


  1. El gobierno de un poder oclocrático4 que genere una situación de inestabilidad social, económica y moral en la cual los vicios del materialismo, el hedonismo y la ignorancia venzan a las virtudes humanas.
  2. El nacimiento de una revolución de bases éticas que propugne, ya sea pacíficamente o mediante las armas, por la recuperación de los valores más elevados del hombre frente a la decadencia del estadío anterior.
  3. El advenimiento de un nuevo orden que restaure el gobierno supremo de la Virtud, en contraste con el primigenio gobierno absoluto del Vicio.

    El espíritu numantino consiste, pues, en la capacidad de resistir a los vicios y potenciar las virtudes humanas; una capacidad necesaria para lograr la revolución de las mentes, el nacimiento de la razón y el resurgir del hombre.





¹ Según la teoría ética-revolucionaria, la sociedad se divide en tres estamentos, perteneciendo al primero de ellos las personas idealistas, valientes y ambiciosas, al segundo las personas comunes y al tercero las personas viciosas, débiles e irracionales.

³ Se entiende por «revolución ética» la idea de una lucha entre el primer y tercer estamento tras el gobierno del Vicio  regido por el tercer estamento — que dará lugar a la victoria final de la Virtud y al gobierno de la paz, el mérito y el honor.

sábado, 16 de enero de 2016

#12: La libertad democrática.


     ¿Cuántas veces hemos oído que tenemos suerte por vivir en un país democrático donde podamos expresar nuestras ideas libremente?, supongo que no soy el único que está harto de eso, ¿verdad?

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    Hace aproximadamente dos meses se planteó en mi instituto un programa de intercambio con un centro de la ciudad sueca de Kalmar. Desde tercero de la ESO quise participar en uno de éstos, por lo que decidí apuntarme. Una vez pagados los quinientos euros que costaba la actividad, me dieron el número de la chica en cuya casa iba a estar durante una semana y quien posteriormente vendría a la mía en el mes de abril (nosotros acudiríamos a Suecia este mes de enero).

         Una vez empezamos a hablar, nos caímos estupendamente. Hablamos de Suecia, de España, de nuestras familias, etcétera; de lo que se suele hablar cuando tratas de conocer a alguien, en resumen. No obstante, surgió el tema del feminismo —en el que ambos nos manejábamos muy bien, mas desde diferentes puntos de vista—, de la multiculturalidad y de la inmigración. Le expuse mis opiniones sin insultar —si bien haciendo bromas y usando mi peculiar tono irónico—, argumentando y explicándome, pero ella no hizo lo mismo.

    Días después de esta conversación llega a mí esta carta, remitida desde el instituto sueco:





    La actitud del centro sueco viola varios artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, particularmente el art.18 y el art.19, asimismo el título X del Código Penal, por lo que me he visto en la obligación de escribir una carta de respuesta.

    Todos deberíamos preguntarnos si en esta sociedad de democracia y libertad existe realmente esa libertad que nos intentan vender, porque, personalmente, he comprobado en numerosas veces que no es así.