sábado, 27 de junio de 2015

#8: El sistema educativo y su modelo de enseñanza.


    Seré franco: el sistema educativo está corrupto y mal diseñado. Actualmente, este sistema evalúa las teorías condicionadas frente a la práctica pura; ¿qué quiere decir esto?, que los contenidos teóricos imperan sobre los usos en su aplicación.

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    La asignatura de inglés es un muy buen ejemplo para lo que quiero decir. En ésta se evalúa el vocabulario sobre su aplicación; se da más importancia a cuántas palabras es uno capaz de decir, que a la capacidad que se tiene al momento de usarlas para comunicarse. Las bases teóricas que uno sabe no se ponen a prueba realmente, porque no se imitan situaciones reales donde se deban usar - sólo tenemos que rellenar un espacio en blanco, pasar a la siguiente pregunta, rellenarlo otra vez y de nuevo pasar a otra pregunta... y así hasta completarlas todas -, lo que hace obsoleto cualquier conocimiento, ya que éste no se pone en práctica en una situación real.

    Lo correcto sería dar más valor al talento que uno posee para comunicarse amplia y claramente, en lugar de subyugar esta faceta bajo un manto teórico inútil. Si bien es necesario aprender vocabulario, es estúpido darle más relevancia de la que realmente tiene en la práctica - el vocabulario, al fin y al cabo, es algo que se aprende fácilmente (se puede preguntar una palabra, buscarla en un diccionario, decirla en castellano y definir el concepto), pero la capacidad comunicativa es algo que se debe desarrollar para poder mantener una comunicación sana y fructífera (la gesticulación, la dirección de la mirada, la postura, el tono de voz, la pronunciación y los gestos faciales, en resumen).

    ¿Con quién es más fácil, entretenido y cómodo comunicarse?, ¿con una persona que posee un amplio vocabulario pero evita el contacto visual, habla bajo, tiene las manos en los bolsillos y no vocaliza bien; o con alguien que, aun no poseyendo un vocabulario muy elevado, habla con seguridad en sí mismo, mantiene la espalda recta, gesticula adecuadamente, vocaliza correctamente y sonríe mientras fija su mirada en ti? No hay que descuidar el vocabulario, evidentemente, pero restarle importancia a las habilidades comunicativas no es la solución.

    Esto puede aplicarse a otra asignatura; matemáticas, por ejemplo. ¿Qué utilidad práctica (no de asimilación teórica, ya que en este caso sí la tendría) tiene poner en un examen "halla la media aritmética"?, el afán de las matemáticas no es que los alumnos aprendan varias fórmulas de memoria, su objetivo es que sepamos resolver los problemas matemáticos que se nos planteen. Muchos de los "brillantes" cerebros que pueblan las aulas se pierden cuando tienen que afrontar un problema en el que no se les dice qué tienen que hallar o cómo han de hacerlo, y esto ocurre porque no se incentivó la creatividad y la inteligencia a la hora de pensar cómo se podría resolver tal o cual problema. No son capaces de moverse en una posibilidad abierta, sólo pueden resolver el problema si les son dadas ciertas condiciones (por eso dije al principio "teorías condicionadas").

    Por eso no sacamos buenas notas en los exámenes europeos, porque en éstos no te indican ningún paso ni te dan pista alguna de cómo debes proceder, únicamente te plantean un problema y te dicen que lo resuelvas. España mantiene un modelo docente estúpido, irreal e inútil, el cual debemos cambiar y sustituir por uno más práctico y enfocado a situaciones reales.

lunes, 22 de junio de 2015

#7: El verano y la salud... o el botellón y la droga.


    El verano, ¡qué bella y calurosa época!, ideal para ejercitarse sin camiseta en la playa o en el parque; pero no es eso lo que ocurre, precisamente.

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    Las playas y los parques, que antes fueron centros de ocio donde iban agradables familias a pasar el día con los niños cocinando en la barbacoa, ahora son epicentros de las más deleznables actividades que se pueden observar por las noches en Occidente: el botellón.

    Y es que se me hace añicos la esperanza de una España mejor cuando voy paseando tranquilamente por la urbe y veo a mano derecha un grupo de cerca de una treintena de jóvenes (que una vez representaron el futuro de las generaciones españolas), borrachos y drogados, pululando de noche por la ciudad al son de su música degenerada y con el alcohólico afán de destrozar todo mobiliario público (y privado) que encuentren. ¡Imaginemos formados, fuertes y valientes a esos jóvenes que hoy no representan más que el consumismo, liberalismo e idiotismo!


    Y si esta degeneración y autodestrucción que sufre nuestra España no fuese suficiente para alarmarse y armase de voluntad para acabar con esta plaga, también hay que nombrar el daño ecológico que origina esta aberrante actividad. Estos engendros, estos subhumanos, dejan toda su basura tirada por el suelo; acompañada de orina, preservativos y cualquier otra cosa que se les ocurra a esta peste humana.

    ¿Qué clase de civismo muestran estos jóvenes?, ¿cuán productivos son para la sociedad a cualquiera de los niveles? Sólo les son útiles a los mercados, no a la sociedad; y por ello debemos librarnos de la infructuosa carga que representan, sea como sea. Deberíamos asegurar el renacimiento del culto al cuerpo y a la salud, y no podemos hacerlo si hay un mundo paralelo a nuestro ideal en nuestra propia localidad.


jueves, 4 de junio de 2015

#6: Pobreza, falta de recursos.


    Es habitual ver en los centros docentes españoles la inmensa cantidad de necesidades básicas que no están siendo cubiertas por el incompetente gobierno autonómico, y por ende también el estatal. Nuestros centros educativos, encargados de desempeñar la función de educar civil, personal y mentalmente a las nuevas generaciones de españoles*, están siendo olvidados y desatendidos por la Junta de Andalucía (y de las respectivas comunidades autonómicas). Ésta no es más que una traidora, generadora de corruptos y sinvergüenzas inútiles que sólo sirven como carne de cañón. Son una lacra que no debería existir.


* y generaciones de inmigrantes. Poco a poco, los españoles en los institutos públicos son menos, y los inmigrantes (violentos y problemáticos en su mayoría) nos están alcanzando y ganando en nuestro propio terreno. Nos están reemplazando, estamos sufriendo una inexorable sustitución demográfica.

    Ya no ondean nuestras banderas en las astas, ya no se da la importancia que debería a nuestra historia, ya no se enseña lo grande y glorioso que es nuestro patrimonio cultural, ¡todo esto se sustituye por banderas y culturas foráneas! ¿Cómo puede permitirse tal insulto a la sociedad española?, ¿cómo puede comprenderse siquiera que nadie actúe en contra de esto?, admitámoslo: lo que se ha intentado hacer para detener esta espiral de decadencia e insolencia para con nuestro pueblo ha sido, hablando en plata, una mariconada. La corrupción, la pobreza y el engaño van de la mano de esta tergiversada democracia - ¿dónde está el poder del pueblo?, ¿en el PPSOE que nos ahoga, o en el adoctrinamiento sin escrúpulos que sufrimos y que nos impide avanzar?


    Hay que ser absolutos, radicales; nuestro enemigo, la oligarquía político-financiera, debe temernos, clasificarnos de extremistas. El modo de vida derrotista que nos fuerzan a tener, ese sentimiento autoimpuesto de impotencia frente al cambio, sólo ayuda a que los que gobiernan sigan con su juego memocrático y usurero.

  ¡La juventud es el cambio!, ¡no debemos permitir y tolerar la situación que atraviesa nuestra juventud! El poco dinero, la crisis que nadie combate y el latente pesimismo en el que estamos hundidos obliga a que esta juventud (recordemos, fue educada en España con el dinero de los españoles) se vaya a otros países, ¡el cual se aprovecha de estos jóvenes, no es el pueblo que lo crió quien recibirá los frutos de su formación! Lo primero que debería protegerse en una sociedad mínimamente sana es la educación de su estirpe; por ello, hay que denunciar todos y cada uno de los ataques a ésta, como alumno, como profesor y como ciudadano.