El feminismo... Ya he hablado de él alguna vez, ¿verdad? Pues bien; aún no he acabado.
~
El feminismo se puede entender de dos formas: creyendo su mentira o aceptando la evidencia, y la evidencia nos dice que ese cuento de igualdad y respeto es inexistente. No, el feminismo no busca la igualdad. Quizá esto le choque a mucha gente, y es comprensible conociendo el lavado de cerebro al que nos someten desde pequeños, pero es la verdad. ¿Por qué digo esto?, porque la evidencia de que el feminismo no se preocupa por el varón es clara y no da lugar a dudas —por mucho que repitan que el feminismo es la igualdad entre ambos sexos—.
El feminismo, en realidad, presenta la cara más sucia y rastrera de la doble moral; proclaman ser y defender algo que, si nos fijamos bien, no defienden en absoluto. Una de estas cosas es la igualdad. Las feministas —y lo digo en femenino porque ser hombre y feminista es un suicidio, y no creo que haya tantos estúpidos como a veces pienso— dicen buscar la igualdad entre ambos sexos, ¿verdad?, es algo que todos hemos oído, pero luego buscan excusas para justificar los injustos privilegios de los que gozan muchas mujeres en nuestro país. Estos privilegios ocupan un espectro realmente amplio, desde algo tan insignificante como cederle el asiento a una mujer embarazada —espero que nadie encuentre mal este gesto, pues es mera caballerosidad— hasta una de las mayores injusticias que ha firmado nuestro incompetente gobierno: la ley de violencia de género.
Sí, esta ley es una injusticia, pero no quiero hablar de ella aquí, ya que este blog es únicamente sobre el sistema educativo. Sólo diré que esta ley obvia el principio legal de que toda persona es inocente hasta que se demuestre los contrario. ¿Por qué?, porque esta ley establece que si el acusado es un varón cercano a la demandante (un marido, un novio, un exnovio...), éste debe demostrar su inocencia. Increíble, humillante y vergonzoso. No obstante, sí voy a hablar del motivo de esta entrada.
Hoy ha sido uno de esos días en los que, desgraciadamente, tengo filosofía. Digo esto no porque me desagrade la asignatura, sino por lo singular que es la profesora. Tanto ayer como hoy nos ha hablado de la desigualdad de género, de la brecha salarial, del machismo, etcétera; vamos, de todas esas estúpidas razones que suelen aportar las feministas para respaldar falsamente su discurso de odio. Muchos pensaréis que es muy fuerte calificar esos problemas de estupideces, y no os lo discuto, pero tampoco voy a negar que las injusticias y las mentiras con las que se alimenta el discurso feminista son aún más fuertes. La desigualdad de género es inexistente —¿alguien podría decirme qué es la desigualdad de género?, porque nadie ha sido capaz de hacerlo todavía—, la brecha salarial no existe y el machismo no se puede achacar a toda una sociedad, y menos ahora.
Mientras la profesora soltaba su discursito, yo mantuve la mano en alto, esperando a que ella me diese el turno de palabra, pero no lo hizo; en cambio, no puso ningún impedimento a una chica de mi curso que únicamente participaba mediante interrumpir y seguir interrumpiendo. Al parecer, yo fui el único que levantaba la mano para hablar, y también fui el único al que silenciaron. Además, cuando intentaba hablar la misma profesora me interrumpía (todo esto ocurrió el jueves). Hoy, en contraposición con lo ocurrido ese día, ni siquiera me he molestado en levantar la mano —sólo lo he hecho una vez, y, ¿sabéis qué?, también me ha ignorado—; he hablado directamente y sin tapujos: ¿por qué nadie le echa cuenta a los problemas que tienen los hombres y a las desigualdades a las que se enfrentan a diario miles de ellos?, recordemos que casi el cien por cien de las muertes laborales son de hombres, así como el porcentaje de trabajadores en minas, cloacas y servicios de limpieza nocturnos. Cuando he intentado expresar esta realidad, la susodicha profesora me mandó a callar inmediatamente después de desmoronar su mayor defensa: el tan conocido porcentaje del 0,006% de denuncias falsas. Echarlo abajo es tan sencillo como desvelar que para que una denuncia sea considerada falsa se debe interponer una denuncia por dicho delito; es decir, que si tu esposa te denuncia falsamente por malos tratos y tienes la suerte de ganar el juicio —recordemos que es el hombre quien ha de demostrar su inocencia—, debes denunciarla por haber hecho una denuncia falsa, y esto, como todos sabemos, no entra en las prioridades de un hombre que ha estado a escasas palabras de perder absolutamente todo.
Tras informar de por qué hay tan pocas denuncias calificadas de falsas, la profesora me mandó a callar de mala manera, diciendo que, simplemente, no me dejaba hablar, por lo que me salí del aula, ya que ser silenciado no es uno de mis hobbies. A todo esto añado que, dado que no soy estúpido, me quedé con varias fotocopias que repartió la profesora para que vosotros mismos juzguéis si la educación pública y el feminismo realmente luchan por la igualdad o sólo por la igualdad para las mujeres. Asimismo, voy a publicar un texto que os hará pensar sobre esto. Disfrutad ambas cosas.




Yo te explico lo que es la desigualdad de género: la desigualdad de género es que en los trabajos mayoritariamente los hombres cobren más dinero que las mujeres; que las mujeres tengan que aguantar "piropos" machistas y denigrantes hacia ella; que desde siempre se ha tratado a la mujer como si fuera inferior al hombre; que haya personas que sigan pensando que "la mujer a la cocina y el hombre a trabajar". Esto y muchísimos más cosas son desigualdad de género
ResponderEliminarLa brecha salarial es inexistente en el sector público e ínfima en el sector privado. En segundo lugar, las mujeres no son las únicas que tienen que aguantar las vejaciones de unos; los hombres también soportan tratos vejatorios por parte de las mujeres. Luego, también existen personas que piensan "el hombre amaestrado es el mejor compañero de la mujer". Si hablamos de desigualdad, hablemos de toda la desigualdad, no sólo de la que se adecue a una agenda política oportunista.
EliminarMe vas a comparar la cantidad de mujeres que tienen que soportar esos comentarios/actos a la de los hombres, por favor…
EliminarDebido a que la igualdad natural es inexistente (y pensar lo contrario es caer en un absurdo), los distintos sexos sufren y se benefician en mayor o menor medida de unas u otras particularidades de cada sociedad. Con esto quiero dar a entender que, mientras que las mujeres ciertamente son más piropeadas y observadas en las calles, el hombre sufre peores condiciones laborales y judiciales. La diferencia radica en que las primeras son defendidas por todo un mecanismo propagandístico, político y judicial, y los segundos son olvidados.
EliminarMás allá, la cantidad de mujeres piropeadas y observadas en las calles no puede ser comparada a la cantidad de personas que piensan que el hombre debe actuar como un esclavo para la mujer. Y esto no ocurre porque las mujeres sufran más este tipo de tratos, sino porque no conocemos ninguna de las dos cifras. No obstante, y desde mi experiencia personal, puedo decir que hay un porcentaje relativo muchísimo mayor de personas que opinan que el hombre es una posesión de la mujer que de mujeres piropeadas.
Siento decirte, amigo, que el feminismo no lucha por vosotros. El feminismo lucha por la liberación de la mujer, y si ésta se da, se conseguirá al fin la deseada igualdad. Y negar que hay una pequeñísima cifra de denuncias falsas, y la existencia de la brecha salarial de género me parece de una gran ignorancia. Además, no sé de dónde sacas que se desconoce la cifra real de denuncias falsas porque "los hombres no están interesados en interponer otra denuncia" (¿tienes datos o testimonios que lo contrasten?)
ResponderEliminarY, ya que hablamos de trabajo, dime, ¿quiénes poseen la mayor parte de la riqueza mundial? ¿Quiénes suelen ostentar los cargos de poder en la mayoría de oficios? ¿Y quiénes, por el contrario, suelen ser las más pobres y analfabetas?
Y, por último, todas esas muertes laborales podrían deberse al hecho de que son los hombres (sobre todo, en países subdesarrollados) los que en su mayoría trabajan mientras las mujeres "tradicionalmente" se quedan en casa trabajando y cuidando de los hijos. Aparte, los roles de género (los cuales las feministas queremos abolir) son los que hacen que haya más hombres mineros y más mujeres costureras, por ejemplo. Es algo que afecta a ambos sexos.
¿De qué debe ser liberada la mujer?, ¿del trabajo?, ¿de los hijos?, ¿quizá de la presión del sujetador? Las mujeres fueron liberadas de su dependencia para con el hombre hace décadas, y ahora no sólo son independientes de los hombres, sino que tienen más derechos que éstos.
EliminarHablando de la sociedad occidental, a la cual me refiero siempre, no hay brecha salarial real, sino estadísticas que no tienen en cuenta el puesto que ocupa un hombre o una mujer en una empresa, y tampoco el número de horas trabajadas por cada uno. Así, cuando los hombres trabajan más y tienen puestos más altos, si las mujeres son más puede hablarse de una ficticia y artificial brecha salarial.
Respecto a las denuncias falsas, éstas representan un número muy pequeño de las denuncias interpuestas, pero, ¿por qué? Para que una denuncia sea catalogada como falsa debe ocurrir que, o bien el denunciado interponga una demanda contra la denunciante por razón de "falsa denuncia", lo cual conlleva tiempo y dinero, o bien el juez competente debe considerar que la querella es falsa sin necesidad de una demanda posterior, lo cual no ocurre a menudo por razones burocráticas. No obstante, puedes encontrar en internet mucha información referente al número de demandas interpuestas a razón de "violencia de género" y cuántas de ellas han sido archivadas por falta de pruebas o retiradas (cerca del 30% de las denuncias de estos últimos años), amén de un porcentaje cercano al 5% del total que representa las denuncias declaradas falsas. A esto se añaden las denuncias que han resultado a favor de la mujer y que posteriormente se demuestran que son falsas.
Como he dicho, hablo sólo de la sociedad occidental, por lo que los países subdesarrollados no influyen en los datos que muestro. Luego, por mucho que digas que las feministas queréis abolir los roles de género, sólo presentáis a la mujer como víctima de éstos, puesto que nunca, hasta la fecha, ninguna asociación feminista se ha manifestado explícitamente en contra de las injusticias hacia el hombre, mientras que sí se han manifestado en contra de las injusticias hacia las mujeres.
Pero quién se va creer lo que dices con esa banderita facha de españa que te traes por header. Yo soy hombre y feminista y, aunque creo que tienes razón en ciertos aspectos, discrepo en la mayoría del texto. Feminista no es desigualdad, femnista es una persona que cree en la igualdad política, social y económica de los sexos.
ResponderEliminarUsar una falacia "ad hominem" demuestra que careces completamente de argumentos.
EliminarEl feminismo es desigualdad en tanto que las feministas no se manifiesten en contra de las políticas discriminatorias hacia los hombres.